La historia de FAREM reúne décadas de experiencia, aprendizaje y evolución técnica aplicados al movimiento industrial.
Nuestra Historia
Origen y Espíritu Fundador
Todo comenzó con un compromiso personal
En los años 70, el fundador de FAREM ya contaba con una amplia experiencia adquirida en una reconocida empresa argentina dedicada a la fabricación de ruedas industriales, equipos y sistemas para el movimiento de cargas.
A partir de ese conocimiento comenzó a realizar trabajos de mantenimiento, reparación y adaptación de equipos utilizados en distintas operaciones industriales.
En un pequeño taller fue desarrollando una forma de trabajo basada en observar cada necesidad, entender el problema y buscar una solución práctica para cada caso.
Esa etapa fue consolidando una experiencia práctica y una forma de trabajo que seguirían evolucionando con los años.
Primeros Desarrollos Propios
De La Experiencia Práctica A Los Primeros Desarrollos
Con el tiempo, las necesidades que surgían en los trabajos de mantenimiento y adaptación comenzaron a plantear nuevos desafíos técnicos.
A partir de la experiencia práctica, se fueron realizando modificaciones, mejoras y desarrollos específicos para resolver problemas que los equipos disponibles no siempre solucionaban de forma adecuada.
Ese proceso fue incorporando progresivamente tareas de diseño y fabricación, ajustando estructuras, materiales y componentes según las condiciones reales de uso.
Así comenzaron a surgir los primeros desarrollos propios, todavía muy vinculados al trabajo directo con cada necesidad y a la experiencia adquirida en el taller.
El Legado en la Historia de FAREM: Nace la Empresa
De Una Experiencia Técnica En Crecimiento A Una Empresa Formal
Antes de su constitución formal, ya se diseñaban y fabricaban carros y equipos, incorporando nuevos formatos y adaptaciones que respondían a necesidades que aparecían en el mercado y en las aplicaciones de los clientes.
La actividad también fue ampliando su alcance técnico, incorporando conocimientos de ingeniería mecánica y eléctrica a través de los profesionales que participaron en aquella etapa.
A comienzos de los años 90, toda esa experiencia tomó una nueva forma: nació FAREM como Sociedad de Responsabilidad Limitada, formalizando una actividad que ya reunía diseño, fabricación, reparación, adaptación y desarrollo técnico.
Con la nueva empresa comenzaron a consolidarse la marca FAREM, sus primeros catálogos, una estructura comercial propia y una oferta cada vez más amplia de productos y soluciones vinculadas al movimiento industrial.
La formalización de FAREM no fue el comienzo de esa experiencia técnica, sino la consolidación de un camino que ya venía desarrollándose desde años anteriores.
Innovación con Sello Propio
Hacer Lo De Siempre, Como Nunca Antes
En tiempos donde la industria argentina atravesaba transformaciones profundas, FAREM eligió el camino de la mejora continua.
Desde la experiencia directa en el uso, la reparación y la fabricación de equipos, se fue consolidando una mirada técnica orientada a mejorar durabilidad, seguridad, mantenimiento y eficiencia operativa.
Entre las mejoras e incorporaciones que se fueron desarrollando en distintas etapas se encuentran:
• modificaciones en la geometría de pisada de ruedas para reducir rozamiento;
• sistemas de fijación con bulones en reemplazo de remaches en determinadas aplicaciones;
• matrices y desarrollos propios para optimizar fabricación y tiempos de producción;
• rediseños de componentes y horquillas según condiciones reales de trabajo;
• incorporación de materiales y alternativas técnicas que en ese momento no eran habituales en ciertas aplicaciones del mercado local, como el uso de Santoprene en ruedas.
El enfoque fue observar problemas reales y responder con desarrollos, adaptaciones y mejoras propias.
Ese enfoque técnico forma parte de la identidad de FAREM.
Cambios, continuidad y una nueva etapa
La experiencia permaneció, la estructura cambió
Hacia fines de los años 90 y comienzos del nuevo milenio, la estructura societaria original de FAREM llegó a su fin en un contexto económico e industrial complejo.
Sin embargo, parte de la experiencia, los desarrollos y la actividad técnica construida durante aquellos años continuaron de la mano de quienes habían formado parte de ese recorrido.
Durante un período, los trabajos se sostuvieron con una estructura más reducida, conservando conocimientos de fabricación, reparación, adaptación y resolución de necesidades vinculadas al movimiento industrial.
En 2007 comenzó una nueva etapa. A la experiencia técnica heredada se incorporaron conocimientos provenientes de gestión de calidad, producción, organización de procesos y mejora continua adquiridos en otras experiencias industriales.
Esa combinación permitió comenzar un proceso gradual de reorganización: ordenar métodos de trabajo, revisar productos, fortalecer controles, incorporar nuevas herramientas y reconstruir relaciones comerciales sobre una base más estructurada.
No fue un regreso inmediato ni una simple continuidad de la antigua sociedad. Fue una etapa de reconstrucción en la que se conservaron conocimientos valiosos del pasado y se incorporaron nuevas formas de gestionar, producir y desarrollar soluciones.
La experiencia histórica siguió presente, pero la nueva etapa necesitó construir su propio camino.
Presente Con Historia, Futuro Con Dirección
Una nueva etapa para una experiencia construida durante décadas
En 2021, con el traslado a Lanús, comenzó una etapa de mayor consolidación operativa y comercial.
A partir de allí se reorganizaron espacios, procesos, productos y formas de trabajo, incorporando herramientas digitales, criterios de gestión y nuevos recursos para acompañar el desarrollo técnico y la atención de cada necesidad.
La experiencia acumulada a lo largo de distintas etapas se combina hoy con conocimientos de fabricación, producción, gestión de calidad y mejora de procesos.
FAREM funciona actualmente como una estructura técnica flexible, capaz de combinar capacidades propias con una red de fabricantes, proveedores y empresas especializadas vinculadas al movimiento industrial.
Esto permite evaluar cada necesidad y definir la alternativa más conveniente según el caso: utilizar un producto estándar, incorporar un producto comercializado por terceros, fabricar un componente, modificar un equipo existente o coordinar un desarrollo específico.
Cuando una solución requiere procesos o capacidades que exceden una operación interna, FAREM puede coordinar trabajos con proveedores y empresas especializadas, integrando distintas etapas hasta alcanzar una solución terminada para el cliente.
Este modelo de trabajo permite mantener una estructura ágil y, al mismo tiempo, ampliar la capacidad de respuesta frente a diferentes necesidades de movimiento, transporte, adaptación y desarrollo industrial.
Hacia fines de 2025 comenzó además una nueva etapa de unificación de la identidad FAREM, integrando bajo una misma marca la comunicación, la documentación y la presencia digital.
Para muchos clientes que hoy conocen FAREM, esta historia puede ser nueva. Pero detrás de la marca actual existe una experiencia construida durante décadas, enriquecida por distintas etapas, personas, conocimientos y formas de trabajo.
FAREM continúa una nueva etapa sin empezar desde cero: combinando experiencia, desarrollo técnico y una red de trabajo orientada a resolver cada necesidad de forma integral.
Una Historia Que Nos Mueve
La FAREM actual reúne experiencia técnica, fabricación, desarrollo, adaptación y una forma de trabajo construida a través de distintas etapas.
El recorrido cambió, las estructuras evolucionaron y las tecnologías también. Lo que permanece es la voluntad de entender cada necesidad y buscar una alternativa posible para resolverla.
La experiencia construida durante décadas es hoy la base para seguir desarrollando lo que viene.
